Quito vive una jornada histórica y surrealista. El favorito para ser el burgomaestre de la capital ecuatoriana, no es un economista, ni abogado, ni un funcionario. No. Es un joven influencer con millones de seguidores y un asambleísta célebre por su talento con el lápiz.
Kike Javi arrasa en encuestas digitales gracias a su Plan Maestro de Gobierno en 15 segundos, publicado en formato Tik Tok, con música motivacional bailable, al estilo Baila y No Llores, con subtitulos flourescentes.
Juntos, planean sustituir a las aburridas sabatinas de Rafael Correa, por lives sabatinos para resolver los problemas con emojis y encuestas en tiempo real.
Por otro lado, Dominique Serrano, trata de conquistar al electorado, con bocetos hiperrealistas de cómo se vería Quito, si todo funcionara perfecto. Sus fans más acérrimos dicen que si puede dibujar la ciudad ideal, la podrá gobernar y sus críticos señalan que sus dibujos son tan surrealistas, que, será imposible construir una ciudad a sus antojos.
